Fin de curso 2018-2019 de la Fraternidad de Barcelona

Un año más la Fraternidad laical de Santo Domingo de Barcelona ha finalizado el curso con una excursión. El día 2 de julio, once hermanos de la Fraternidad, una simpatizante y dos frailes, Fr. Enric Casellas, Asistente Religioso de la Fraternidad y Fr. Juan Mengual, Prior del Convento de Santa Catalina Virgen y Mártir, subieron a un autocar rumbo al “Reial Monestir de Santa Maria de Vallbona”.

Este monasterio con una continuidad de vida religiosa y comunitaria de ocho siglos y medio, se encuentra situado en el extremo sur de la “Comarca de l’Urgell”. Con “Poblet i Santes Creus” forma la trilogía de los grandes monasterios cistercienses de la Catalunya Nueva.

El origen del monasterio se encuentra en una comunidad de anacoretas, hombres y mujeres, documentada a partir de 1154,   que observaron una regla de inspiración benedictina. El 1176, habiendo marchado los hombres, cuatro monjas venidas del monasterio de Tulebras (Navarra) se unieron a la comunidad, la cual se integró en el orden del Císter.

En el siglo XVI y como consecuencia de la prohibición del concilio de Trento de que los monasterios femeninos estuvieran situados en lugares aislados, se formó a cobijo del monasterio, el pueblo de “Vallbona de les Monges”, con gente venida del pueblo de Montesquiu, a quienes las monjas cedieron parte de la clausura monástica, el 1573.

El conjunto arquitectónico sigue, básicamente, los esquemas generales de los cenobios de la orden del Císter, circundados por una gran muralla. Cabe destacar la iglesia abacial, de transición del románico al gótico y planta de cruz latina, con una sola nave reforzada por tres ábsides que se abren al crucero.

Como en todas las iglesias cistercienses, la imagen de la Virgen preside la vida religiosa. El claustro es de planta trapezoidal y muestra diferentes estilos en cada una de sus alas, que son del siglo XII al XV. La vida comunitaria se mantiene sin excepción y con total vitalidad desde su fundación.

Como es habitual en la Fraternidad de Barcelona, siempre que van de excursión hacen una plegaria en la iglesia del pueblo; este día la hicieron en el monasterio, una preciosa plegaria al Espíritu Santo con el título Ven Espíritu de Amor y de Paz, finalizando con un canto a Santo Domingo y otro a la Virgen.

A pocos minutos del monasterio se encuentra, en plena naturaleza, el Balneario Rocallaura, allí se dirigieron para comer. Para hacer tiempo antes de entrar al comedor, unos aprovecharon para visitar sus dependencias y otros prefirieron jugar algunas partidas de billar y futbolín.

Una vez cumplidos los objetivos de la jornada, regresaron a sus casas con el buen recuerdo de haber vivido otro día en Fraternidad.